Pueblos de Gredos: Guisando
Camilo José Cela dijo que Guisando era "el pueblecito de más bellas vistas de toda España". Y razón no le faltaba. A 766 metros de altura, rodeado de pinos, resguardado por las Galayos, este pueblo es parada obligatoria para el viajero que recorra la cara sur de la Sierra de Gredos. ¿Te apetece conocerlo?
Caminar por las estrechas calles de Guisando, entre las impolutas casas blancas que se apiñan una detrás de otra, es una delicia, aún más por el barrio de la Majadilla, el más antiguo de todos. De origen godo, curiosamente, el pueblo perteneció a su vecina Arenas de San Pedro hasta 1780, año en el que se produjo una rebelión vecinal que condujo a la separación. Desde entonces, su pintoresca belleza ha atraido a artistas y bohemios por igual, aunque sus atractivos no acaban ahí. Su excelente clima, sus piscinas naturales y su cercanía con la montaña seducen a turistas, bañistas (en verano) y a escaladores.
¿Conoces Guisando? Cuéntanos tu experiencia y recomiendanos tu rincón favorito.

Nunca he entendido muy bien
Nunca he entendido muy bien por qué los Toros de Guisando están en El Tiemblo. Es como si el castañar de El Tiemblo (del que supongo que algún día nos hablaréis) estuviera en Guisando.
TIENE SU EXPLICACIÓN PORQUE
TIENE SU EXPLICACIÓN PORQUE HAY UNA CASUALIDAD ,QUE EL MONTE QUE SE ENCUENTRA ENFRENTE DE LOS TOROS DE GUISANDO SE LLAMA EL CERRO GUISANDO DE HAY EL NOMBRE DE LOS TOROS Y LA CASUALIDAD DEL NOMBRE DEL PUEBLO.QUE POR CIERTO EN EL PUEBLO DE GUISANDO HAN PUESTO UNAS REPLICAS EXACTAS DE LOS TOROS DE INFERIOR TAMAÑO JUNTO AL CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE GUISANDO SITIO QUE MERECE LA PENA VISITAR PORQUE OS EXPLICARAN UNAS CHICAS MUY MAJAS TODOS LOS LUGARES A VISITAR DE LA ZONA QUE SON MUCHOS Y TODOS MERECEN LA PENA.
experiencias en Guisando
Cierto día, buscando parajes para disfrutar de la naturaleza, acertamos a pasar por un cartel situado al pie de una carretera. Ese cartel indicaba: "Guisando, maravilla del a naturaleza". Intrigados, seguimos sus indicaciones y así conocimos el pueblo. Como es natural nos asobraron las magníficas vistas de la Sierra Sur, la cara soleada de La Mira, casi invitándonos a visitarla (permitidme la jocosa expresión). El caso es que nos enamoramos de aquellos parajes, hasta el punto de que nuestras visitas findesemaneras fueron creciendo y creciendo.
Un día de invierno, en 2008, hacía un tiempo de "quedarse en casa" así que decidimos coger el coche y subir a la cabra. Veréis, en el pueblo llovía, en el carreterín caía aguanieve, a la altura del desvío a Pino Bartolo empezó a nevar y en la plataforma...
practicamente no se veía de la nieve que nos estaba cayendo. Curiosamente, bajaba mucha gente por la senda y nos animamos a subir un poco, siquiera hasta el nogal. Nuestra sorpresa fue que en el Nogal no llovía, ni nevaba. Eso sí, corría un aire que rasgaba el cutis. Al bajar hacia el coche, sufrimos nieve abundante, en la bajada, aguanieve y después agua gorda. Celebramos nuestra vivencia con un buen chuleton en el hostal Los Galayos, conde el amigo Nico nos arropó con saber cocinar y maridar. Actualmente, con ese hostal cerrado, nos hospedamos en El Fogón, aunque con frecuencia visitamos la parte norte de la sierra, que por cierto, es otro mundo.