Villarejo del Valle está enclavado en el Valle de las Cinco Villas, a las faldas de la Sierra de Gredos, con la protección del majestuoso Torozo que protege de las nubes del norte y que favorece el microclima en el que las higueras, cerezos y olivos ofrecen el mejor de sus frutos. El que ofrece frescor en verano y abrigo en invierno.
Una tierra fértil en productos y amable con los paseantes, que se deleitan a la sombra de los pinares o con la compañía de los aromas del campo. Desde la vega de los bravos arroyos hasta las cumbres pedregosas de los Riscos de Villarejo, muestra cercana del alma de Gredos y hábitat tranquilo de la Cabra Hispánica. Una tierra que disfrutar gracias a la red de senderos señalizados que aprovechan caminos naturales y comerciales, que aúnan naturaleza, cultura y costumbres ancestrales.

